Alentejo
Viva
El Alentejo tiene una clara vocación hacia el turismo activo y de naturaleza. La belleza del paisaje invita a pasear a pie, en bicicleta de montaña y a caballo, y las carreteras municipales, a pesar de la ausencia de carril bici, son excelentes para el cicloturismo. En los ríos, en las albuferas y en la costa se pueden practicar múltiples actividades náuticas. Las playas son excelentes. Y el cielo, con este fantástico clima, es ideal para el paracaidismo, el parapente, los paseos en ultraligero y en globo.
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El paisaje que se extiende entre Fronteira y Monforte es de una belleza irresistible: son los ondulados y verdes prados donde pastan ovejas y el ganado bravo; los olivares, muy ordenados, trepando por las colinas; la dehesa de alcornoque y encina, con despampanantes juegos de luz y sombra; las viñas que cambian de color a lo largo de las estaciones; los miles de flores silvestres que pintan los campos cuando irrumpe la primavera. Y es el valle de Ribeira Grande. Con una vegetación densa y frondosa, decenas de especies de aves, ruinas de viejos molinos de agua y curiosos vestigios históricos como las grutas-santuarios de S. Bento das Lapas, que sólo conoce quien se aventura a ir a pie. La mejor actividad de descubrimiento que le proponemos en esta zona es, precisamente, un recorrido pedestre: la "Ruta de Ribeira Grande” (PR2, 9 km, nivel de dificultad medio con algunos declives acentuados), que comienza y termina en el Centro Ecoturístico de Ribeira Grande, junto a Fronteira. En la oficina de turismo encontrará un folleto de interpretación del recorrido, una guía de observación de la avifauna de la región y, también, información para conocer el patrimonio de este bello pueblo. En el camino hacia el punto de partida, suba a la Iglesia de la Virgen de Vila Velha, visítela que vale la pena, y llénese los ojos con la panorámica que se disfruta del mirador. No se olvide de llevar provisiones: las 3 ó 4 horas previstas para el paseo se hacen cortas para disfrutar de los sitios que va a encontrar. De regreso, descanse en la playa fluvial e infórmese sobre la programación del Centro de Observación Astronómica integrado en este complejo. Si la noche es propicia para observar el cielo, no se lo pierda: en el Alentejo es excepcional. Si también le gusta andar, tiene otros cuatro recorridos PR señalizados. Si no tiene mucho tiempo, debe hacer, por lo menos, uno: la "Ruta de la Sierra das Penas” (PR 5, 11 km, cerca de 3 h 30 m, dificultad baja), excelente pretexto para conocer el pueblo de Cabeço de Vide, su centro histórico, sus antiquísimas veredas y las antas de la Sierra das Penas. En Cabeço de Vide visite también las Termas da Sulfúrea, junto a la antigua estación de ferrocarril, en la cual se conservan característicos paneles temáticos de azulejos autoría de Jorge Colaço. Si prosigue hacia Vaiamonte rumbo a Monforte, se volverá a encontrar de nuevo con el Ribeira Grande en la playa fluvial de Ponte Romana. |






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